Audiolibros LibriVox
Las cerezas
Juanito tenía diez años; unos ojos grandes como manzanas y negros como moras y labios semejantes a su fruta favorita, las cere…
Los rosales
Una reja separaba los jardines de dos casas de Sevilla, allá por el año 1630. El uno era muy grande y correspondía a un…
La perla
-Con fe y perseverancia, todo se alcanza.
Así decía un padre a sus hijos, hace de esto muchos años, tantos, que forman …
Las grullas, el tiempo y la política
El domingo veintitrés de enero de mil novecientos trece, el día amaneció gris. Un sol tímido se asomaba y s…
Memorias de cocina y bodega
DESCANSO XIII
Seguramente que la cocina es una de las cosas más características de nuestra tierra, junto con la arquitect…
Río del olvido
Río de Enero, Río de Enero:
fuiste río y eres mar:
lo que recibes con ímpetu
lo dev…
Por mayo era, por mayo...
Por mi mano plantado tengo un huerto.
Fray Luis de León
Pero ¿por qué hablar de la flor y no de la planta? &iques…
La venganza creadora
Sol y mar, pereza y calor. Los breves días de vacaciones transcurrían apaciblemente en Acapulco. Cuanto no era allí…
Peregrino
Se abre la tierra ancha para aquel caminante,
Que dejó su fortuna perdida en el azar;
que regó en el camino …
El loro antillano
Doña Frasquita acababa de cumplir los sesenta y dos. Era pomposa, rubiales, dada a las novelas radiofónicas y tenía un…
La despedida
A través de los cristales de la puerta del departamento y de la ventana del pasillo, el cinemático paisaje era una superficie…
Hasta que lleguen las doce
A las doce menos cuarto del mediodía de ayer se derrumbó una casa en construcción.
(De los periódicos)
…
Un hombrecillo que nació para actor
Cuento del que se quedó en la estacada
y de los que se mofaron de ello
Eran las cuatro de la mañana. La churrer&iacut…
El amo y el criado
En un pueblo muy alejado vivían un amo y su criado. La casa era fastuosa, llena de adornos, ventanales, alfombras y escaleras.
…
El tesoro perdido
El sol poniente se hundía en los picos helados de las montañas y éstos se tornaban rojos como ascuas. En las azoteas de…
El árbol que no sabía quien era
Había una vez en un lugar que podría ser cualquier lugar, y en un tiempo que podría ser cualquier tiempo, un jard&iacu…
La creación de la tierra y el cielo
Dice el pueblo de los jíbaros que fue el bondadoso Yus quien creó la tierra. Pero ésta, al principio, estaba completam…
Las llaves de la felicidad
En una oscura y oculta dimensión del Universo se encontraban reunidos todos los grandes dioses de la antigüedad dispuestos a g…
La fuente de la juventud
Había una vez un viejo carbonero que vivía con su esposa, que era también viejísima. El viejo se llamaba Yoshib…
El león y el hombre
Estaba el viejo León en su cueva, situada entre los riscos más encumbrados de una montaña. El León hijo, al con…