Audiolibros LibriVox

Las hermanas

por James Joyce Leído por Alba 4

Los mudos

por Amado Nervo Leído por Alba 4
Aquella tarde, en el paseo, llamó mi atención un grupo original. Formábalo una mujer, joven aún, como de trein…

El fantasma

por Amado Nervo Leído por Alba 4.2
Para Balbino Dávalos   EL Desierto de los Leones es uno de los sitios más hermosos de la República Mexicana. Im…

El plomo en la entraña

por Amado Nervo Leído por Alba 4.6
Muchos años ha que venden por las calles ciertos pajarillos de colores, ya bengalíes, ya verdines, ya simples gorriones, ya …

Los que no quieren creer que son amados

por Amado Nervo Leído por Alba 4.8
Se hablaba de Carlos N., un cuarentón distinguido, jovial, a la sazón en París, y alguien dijo: —Vendrá en esto…

La inaccesible novia

por Amado Nervo Leído por Alba 4.5
No pasa una semana sin que, en Ginebra o en Lucerna o en Interlaken o en cualquier otra población suiza, un diario publique, indife…

Biarritz

por Amado Nervo Leído por Alba 5
Y ¡cómo decir el sortilegio de esta playa en que todos los lujos, todas las elegancias, todos los refinamientos, forman contr…

El automóvil de la muerte

por Amado Nervo Leído por Alba 4.4
A Enrique Díez-Canedo   Los campesinos estaban indignados, con esa indignación que atropella por todo, que no mide ya…

Pax multa

por Amado Nervo Leído por Alba 5
Ayer, en una postal de Brujas, escribía yo a un amigo querido: «Éste es uno de los últimos refugios que quedan…

La alegría de mayo

por Amado Nervo Leído por Alba 3.6
A vosotros los que vivís en nuestros piadosos climas templados, los que nunca miráis caer las hojas sino cuando hay ya otras…

Santa Isabel

por Amado Nervo Leído por Alba 4.7
Cuando expiró, no sé quién de los presentes dijo, con cierta indiferencia semicompasiva: —Ya cesó de sufrir. Y …

La última diosa

por Amado Nervo Leído por Alba 4.2
A Alfredo Vicenti   Las fuerzas interiores del planeta, en oculta labor, con escondidos movimientos, con solapadas turbulencias, ve…

Diálogos pitagóricos

por Amado Nervo Leído por Alba 4.8
En la tarde de un domingo, a la vera de una calzada por donde corren, envueltos en polvo de oro como en una transfiguración, esbelt…

El cofre del Cid

por Amado Nervo Leído por Alba 4.9
A Lucas T. Gibbes   Cuando la crisis era más terrible en Eukaria, la gran ciudad del nuevo Continente, el Rey de las Finanza…

Historia de un franco que no circulaba

por Amado Nervo Leído por Alba 5
El «Duque Job», de noble y pía memoria, en cuento que ya puede reputarse clásico, nos refirió la historia …

El hombre al que le dolía el pensamiento

por Amado Nervo Leído por Alba 3.6
Para Ezequiel  A. Chávez Hay enfermedades extremadamente raras y terribles. Una de ellas es la del sueño, de que tan…

Fotografía espírita

por Amado Nervo Leído por Alba 4
Los espíritus tienen coqueterías de mujer; cosa que yo no hubiera creído si no me lo revelan ellos mismos, o mejor di…

Un sueño

por Amado Nervo Leído por Alba 3
El Rey Don Felipe   El Greco y sus dos acompañantes vieron abrirse por fin una mampara, y fueron introducidos, de la antec&aa…

Amnesia

por Amado Nervo Leído por Alba
Volvimos a nuestro rinconcito campestre, a nuestra quinta llena de árboles y flores, y en el momento en que el ama ponía a C…

La prisión a la orilla del mar

por Amado Nervo Leído por Alba 4
A Antonio De Zayas   En San Sebastián hay una cárcel a la orilla del mar. En otros muchos puertos he visto grandes pr…

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