Ficción Histórica
A nadar, peces
Posible es que algunos de mis lectores hayan olvidado que el área en que hoy está situada la estación del ferrocarril d…
El espectro y el salteador de caminos
Cuenta la historia que Hind, aquel famoso asaltante y proscripto, el más renombrado desde Robin Hood, encontró un espectro en …
La media noche
Crónicas de la Primera Guerra Mundial: 40 breves capítulos, a modo de estampas o fogonazos desde el punto de vista de distinto…
Ollanta
Ollantay u Ollántay es un drama escrito originalmente en quechua colonial, considerado por unos como de origen incaico —y como tal la…
La leyenda de San Julian el hospitalario
Los padres de Julián habitaban un castillo, situado en la ladera de una colina, en medio de los bosques. Las cuatro torres de los &…
Insolación
A finales del siglo XIX una dama de la alta burguesía española acude a una romería, el calor, el sol, el ambiente, la c…
Mi bisabuelo
Don Manuel Bermúdez y Bolaño, mi bisabuelo, fue un caballero alto, seco, con los ojos verdes y el perfil purís…
El secreto
Heinlopo, como es sabido, es un importante puerto en la caza y empaque de camarones, y Greco era dueño de varios barcos, cada uno co…
El resucitado
Crónica de la época del trigésimo segundo virrey
A principios del actual siglo existía en la Recolección …
La mouche
I
En 1756, lorsque Louis XV, fatigué des querelles entre la magistrature et le grand conseil à propos de l’impôt des de…
Elizabide el Vagabundo
Muchas veces, mientras trabajaba en aquel abandonado jardín, Elizabide el Vagabundo se decía al ver pasar a Maintoni, que volv…
El abogado de la colonia
El doctor Blanco Blancheto no compite seguramente con Justiniano, pero puede que haga sombra a Maquiavelo. Es criollo, vivo, osado y simp&…
La última diosa
A Alfredo Vicenti
Las fuerzas interiores del planeta, en oculta labor, con escondidos movimientos, con solapadas turbulencias, ve…
Las tapias del campo santo
Entre todas las tiendas de que se compone el comercio marinedino, la más humilde, anticuada y estacionaria es la de Bonaret, el qui…
El enemigo
X
Los domingos en misa de doce veíala en la iglesia de Santa Clara, y en tanto que ella se entregaba a su fervor, de rodillas entre …
Compasión
A las diez de la noche, el conde de Sagreda entró en su Círculo del bulevar de los Capuchinos. Gran movimiento de los criados…
El caudillo de las manos rojas
I
Ha desaparecido el sol tras las cimas del Jabwi, y la sombra de esta montaña envuelve con un velo de crespón a la perla d…
Un tesoro
¡Ánimo, amigo don Restituto, ánimo! Más trabajo pasaría Colón para descubrir el Nuevo Mundo, y ust…
El chiflón del diablo
En una sala baja y estrecha, el capataz de turno sentado en su mesa de trabajo y teniendo delante de sí un gran registro abierto, vi…
El Hambre
La prosa de Manuel Mujica Láinez es fluida y culta, de sabor algo arcaico y preciosista; rehuye la palabra demasiado común, si…