Ficción Histórica
Romancero selecto del Cid
El Romancero selecto del Cid trata la historia de un noble caballero que enfrenta diversas batallas en nombre de su Señor Rey Alfonso…
Los huesos del abuelo
Aquella tarde había reunión en casa de las de Campo Grande. Aprovechando el pretexto del calor que se dejaba sentir ya en May…
Los polvos de la condesa
I
En una tarde de junio de 1631 las campanas todas de las iglesias de Lima plañían fúnebres rogativas, y los monjes de…
La oración de Semana Santa
El último chá de Persia, que, según nadie ignora, murió a manos de un fanático, tuvo en su historia una p…
La lluvia de fuego
Y tornaré el cielo de hierro y la tierra de cobre.
Levítico, XXVI - 19.
Recuerdo que era un día de sol herm…
El extranjero
III
Tres noches después tomábamos café varios amigos en el precioso casino de Almería.
Cerca de nosotros,…
La rosa de oro
Una vez era un Papa que a los ochenta años tenía la tez como una virgen rubia de veinte, los ojos azules y dulces con toda la…
El fusilado
¡Cuánto tiempo llevábamos a caballo! ¡Al principio éramos un ejército; ahora sumábamos unos c…
La Deuda Mutua
Ricardo Güiraldes nació en Buenos Aires en 1886 y murió en París en 1927. Sus restos descansan en San Antonio de A…
La llave
Un título de Castilla, que ha vivido mucho en Granada, me contaba la siguiente historia incomparable:
Cierto moro de antigua fami…
La cueva de la mora
Frente al establecimiento de baños de Fitero, y sobre unas rocas cortadas a pico, a cuyos pies corre el río Alhama, se ven tod…
Aroma de pecado
Sola, en la elegante habitación del hotel, se revolvía en el lecho, sin poderse dormir. Sus carnes producían rumor …
Biografías breves
(1873 - 1920)
José Antonio Román nace en Iquique (Perú) en 1873 y fallece en Barcelona (España) en 1920.
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Sharaya
Sharaya, el Santón de Jandripur, permanecía desde tiempos muy lejanos sentado a la orilla de la carretera, a la salida de la a…
Diles Que No Me Maten
Diles Que No Me Maten. Cuento número nueve del libro El Llano en Llamas. Colección de cuentos de ambiente rural escritos por R…
Venganza
Las cosas iban de mal en peor. Los mineros abusaban cada vez más para burlar a los campesinos. No era sola la culpa de ellos; eran &i…
Vida y entierro de Don Pendón
Por su amigo «El Pensador»
Cuando era yo muchacho, que comencé a oír las hazañas del señor don Pend&…
El regalo de Inocencia
Inocencia hacía honor a su nombre: era inocente.
Con los ojos ávidamente abiertos sobre sus diez y ocho años campesinos…
En el convento de Santa Clara
Alfonso Montellanos y Clarita Sanjuán, eran novios desde la adolescencia. Era uno de estos noviazgos de provincias que incúban…
Un beso
Esto ocurrió a principios de septiembre, días antes de la batalla del Marne, cuando la invasión alemana se extend&iacu…