Poesía
La musa eterna
—Mi querido poeta: ya sabe usted que las mujeres tenemos el derecho de ser curiosas... Pero bien, yo quiero formularle a usted una pregunta,…
La celeste silenciosa
Cerraron el rostro que fue idéntico
Al más alto sueño de la augusta infancia
Y pájaros temerosos en …
Historia de un mirlo blanco
Busqué en un primer momento a mis padres por todos los jardines de los alrededores, pero fue en vano; sin duda se habían refug…
Prosas Profanas Y Otros Poemas
Prosas profanas, es una serie se poemas escrita por el gran Ruben Darío, estas prosas se encuentran entre sus obras mas conocidas.
Cese señora el duelo
Cese, señora, el duelo en vuestro canto,
¿Qué fuera nuestra vida sin enojos?
¡Vivir es …
A una mujer
Después de destrozarme
el pecho, ingrata mía,
tus encendidos labios
me mandan mil sonrisas.
Sonrisas que simulan
…
Nada resta de tí
Nada resta de ti…, te hundió el abismo…,
te tragaron los monstruos de los mares…
No quedan en los fúnebres lugares…
Caricia
Madre, madre, tú me besas,
pero yo te beso más,
y el enjambre de mis besos
no te deja ni m…
A Rosario
Esta hoja arrebatada a una corona
que la fortuna colocó en mi frente
entre el aplauso fácil e indulgente
con que el primer e…
Verde embeleso
Verde embeleso de la vida humana,
loca esperanza, frenesí dorado,
sueño de los despiertos intrincado,
co…
Tiempos que fueron
Hora tras hora, día tras día,
entre el cielo y la tierra que quedan
eternos vigía,
como torrente que …
Una hoja de hierba
Creo que una hoja de hierba, no es menos
que el día de trabajo de las estrellas,
y que una hormiga es perfect…
Ayer te besé en los labios
Ayer te besé en los labios.
Te besé en los labios. Densos,
rojos. Fue un beso tan corto,
q…
El sonámbulo
Tú por tu cielo, y por el mar las naves.
Gerardo Diego
Vela sin viento que no fue rumbo.
Piedra lejos del arco y…
No me quites las canas
No me quites las canas
Que son mi nobleza:
Cada cana es la huella de un rayo
Que pasó, sin doblar…
El león y la raposa
Estaba cojo una vez
un león viejo —no es nuevo
quien anda mucho mancebo
estar cojo a la vejez— .
Como no podí…
Al oído de una muchacha
No quise.
No quise decirte nada.
Vi en tus ojos
dos arbolitos locos.
De brisa, de risa y de oro.
Se meneaban.
…
Ausencia
Poema narrado.
El príncipe Ruy
El caballero Ruy, príncipe taciturno del castillo, iba por el bosque. De los cielos bajaba la alegre luz, como una bendición …
La mula del doctor
Apeóse un médico a hablar
a otro médico
a la puerta de un enfermo
que él venía a visita…