Poesía
Tus cartas son un vino
A mi gran Josefina adorada
Tus cartas son un vino
que me trastorna y son
el único alimento para m…
La alfombra voladora
Enamorados caminaban sobre una alfombra de pétalos,
tan suave que una nube del mismo color
comparándola con esa alfombra
hubi…
El poeta pide a su amor que le escriba
Amor de mis entrañas, viva muerte,
en vano espero tu palabra escrita
y pienso, con la flor que se marchita,&n…
Los Heraldos Negros
César Abraham Vallejo Mendoza (Santiago de Chuco, 16 de marzo de 1892 - París, 15 de abril de 1938), poeta peruano considerado…
Lo fatal
Dichoso el árbol, que es apenas sensitivo,
y más la piedra dura porque ésa ya no siente,
pues no hay dolor …
Conciencia plena
Tú me llevas, conciencia plena, deseante dios,
por todo el mundo.
En este mar tercero,
casi oigo tu voz;
tu v…
El fracaso de la vida
Cuando el alma recuerda la esperanza
de que nutrió su juventud comprende
que la vida es engaño y luego emprende
soña…
Cuando duerme una madre junto al niño
Cuando duerme una madre junto al niño
duerme el niño dos veces;
cuando duermo soñando en tu cariño
mi eterno ens…
Mendiga voz
Y aún me atrevo a amar
El sonido de la luz en una hora muerta,
El color del tiempo en un muro abandonado.
En mi mirada lo…
La última página de Darío
Sol del domingo... Rásgase como un largo velo de tiempo y he aquí que se oye un cántico de campanarios; sois vosot…
Poema
Poema del nobel colombiano Gabriel García Márquez, titulado "Canción"
El plomo en la entraña
Muchos años ha que venden por las calles ciertos pajarillos de colores, ya bengalíes, ya verdines, ya simples gorriones, ya …
El caballo y el gorrión
Dijo al Caballo el Gorrión:
«Tu comedero está lleno,
Mientras yo bostezo y peno
Sin …
Es verdad
¡Ay qué trabajo me cuesta
quererte como te quiero!
Por tu amor me duele el aire,
el coraz&oacu…
Oración del niño al acostarse
Dame, ¡oh Dios ! tu bendición
Antes de entregarme al sueño,
Y de todos los que yo amo
…
Dura necesidad
Dura necesidad, madre afrentosa
de la vergüenza y vil atrevimiento,
escuridad del claro entendimien…
Cuarto solo
Si te atreves a sorprender
la verdad de esta vieja pared;
y sus fisuras, desgarraduras,
formando rostros…
La mano derecha y la izquierda
Aunque la gente se aturda,
Diré, sin citar la fecha,
Lo que la Mano Derecha
Le dijo un dia a la Zurda.
Y por si alg…
Asómate a mi alma
Asómate a mi alma
en momentos de calma,
y tu imagen verás, sueño divino,
temblar allí como en el fondo oscuro
de…
Hacia arriba
¡Oh voces silenciosas de los muertos!
Cuando la hora muda
y vestida de fúnebres crespones,
desfilar haga ante mis turbios ojos…